sábado, 8 de marzo de 2014

Y ¿cómo es posible? (4)

Una de las cosas imprescindibles que cualquier explicación acerca del Universo debe tener es la de estar de acuerdo con las observaciones. No sirve de nada dar una explicación muy elaborada del Universo y que luego se choque con lo que se puede ver en la realidad que nos rodea (y no vamos a entrar en discusiones acerca de qué es la realidad o siquiera si ésta existe).
Teniendo en cuenta esto, ¿entraría en conflicto mi chorridea que he expuesto en las últimas entradas con las observaciones a nivel cosmológico, o puede deducirse alguna propiedad interesante de ella? Pues la verdad es que mis conocimientos de física no llegan ni mucho menos a eso (¿acaso alguien ha notado que no tengo ni puta idea?).
Sin embargo he tenido en cuenta el principal escollo al que se enfrenta mi descripción. A cualquiera se le habrá ocurrido ya que esta basura se da de patadas con el Big Bang y la mayor evidencia a su favor: la radiación cósmica de fondo. Pues aunque parezca en un callejón sin salida, se me ha ocurrido una salida (no sé si muy airosa) al problema. 
Como ya dije al principio de esta serie de entradas, no me gustan los infinitos y por tanto no me gusta el Big Bang. Debe ser que cuando empecé (hace mucho) me sentí más atraído por las ideas del gran Fred Hoyle, que buscaba caminos alternativos a los de la corriente principal de pensamiento, como yo. La diferencia es que él sí sabía de estos temas (aunque pudiera estar equivocado) y yo no.
Mi débil argumento es que podría haber una mala interpretación de ciertas observaciones a nivel cosmológico. La idea tampoco esta vez es mía. Como todos los que han intentado en vano luchar contra el Big Bang, busco una explicación al desplazamiento al rojo de las líneas espectrales diferente al de la expansión del Universo. La diferencia es que las explicaciones alternativas que he visto hasta ahora es que el corrimiento al rojo es de origen no cosmológico, y yo intento dar una causa que sí lo es. Me baso en que la curvatura del espacio-tiempo puede hacer que a grandes distancias todo tienda a aparecer más rojo. Un ejemplo de esto es el desplazamiento al rojo gravitatorio. Pero sabemos que la gravedad no es otra cosa que una deformación del tejido espacio-tiempo. Y estoy proponiendo una curvatura extrema, en el sentido de hacer curvarse el Universo en todas las dimensiones (espacio y tiempo) hasta cerrarse completamente.
Por otro lado hay que recordar que cuanto más lejos observamos en el espacio, más atrás en el tiempo estamos viendo, y puede sumarse el efecto de la curvatura espacial con el de un tiempo también curvado.


Y ¿qué tenemos que decir de la radiación cósmica de fondo? Mi pobre explicación es que al curvarse el espacio-tiempo hasta cerrarse completamente debe llegar un momento en el que se observe un horizonte aparente y que no se pueda ver más allá, pero que en las cercanías de ese horizonte la radiación aparezca desplazada hasta convertirse en un fondo de microondas como el que se observa.
 

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